¿Expectativas o metas?

¿Dónde está la diferencia? Una de las claves de Ho’oponopono es CERO EXPECTATIVAS y ¿qué es esto? Tener cero expectativas es no esperar nada concreto, soltar y confiar en que lo correcto y perfecto para ti te va a llegar de la forma correcta y perfecta, esto no quiere decir que te llegue como tú quieres o como tu mente te lo está contando.

Si tuvieras la oportunidad de pedir exactamente lo que quieres, ¿sabrías qué pedir?, ¿sabrías qué quieres, de verdad, para ti desde el fondo de tu corazón, sin utilizar el intelecto?

Cuando hago este ejercicio en los talleres el 99% de las personas no saben qué contestar, o bien, se centran únicamente en resolver el conflicto que, en ese momento, les preocupa, pero cuando les digo: “vale el conflicto que te preocupa ya está solucionado, ya lo has resuelto y, ahora, ¿qué quieres desde lo más profundo de ti?” siguen sin saber qué responder, porque nunca se lo han planteado así, estamos acostumbrados a quedarnos en lo material y en lo superficial, pero no nos conocemos en absoluto. Por esta razón es muy importante no esperar nada concreto, simplemente porque ni siquiera sabemos qué queremos, y menos que es lo correcto y perfecto para nosotros en cada momento.

Las expectativas provocan sufrimientos, impaciencia, decepción y ansiedad porque no llega lo que creemos que tiene que ser ni en el momento que lo queremos, de esta forma llegamos a la falsa creencia del fracaso y a la creencia limitante de que no es posible que las cosas sean diferentes, terminamos por resignarnos.

Pero, una vez más, son nuestros pensamientos los que están interfiriendo, contándonos un cuento irreal que solo existe en nuestra mente.

Quizá te estés preguntando, pero entonces ¿no puedo tener metas? Claro que sí que puedes y tienes que fijar tus metas, es una forma de centrar tu atención y dirigir tu Rumbo hacia donde quieres, en lo que te gusta para desviar así la atención de lo que no quieres, de lo que no está bien para ti. Ahora bien, que las mestas sean alcanzables para ti, sin expectativas, sin pensar lo que pasará ni cuándo pasará.

Cuando fijas tus metas y objetivos de la forma correcta te alineas con lo que te apasiona, en cualquier ámbito de tu vida personal, laboral, económico…, porque te estás dando permiso para recibir lo que es bueno para ti. Además, se despiertan nuevas inquietudes en ti y descubres cosas que ni siquiera sabías que te gustaban, incluso quizá llegues a darle un nuevo giro a tu vida, puedes encontrar un camino que te haga más feliz y te llene de ilusión y positividad.

Es por esta razón por la que no hay que tener expectativas, ni apegos al resultado, porque si están centrado y poniendo el foco en lo que tú crees que tiene que ser, no vas a ser capaz de ver más opciones y probablemente se te van a abrir nuevas puertas que, hasta ahora, estaban cerradas para ti por lo que hay que estar abiertos y atentos a todas las nuevas oportunidades.

 

 

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