Ya me he referido muchas veces a lo que es el verdadero éxito desde una perspectiva de vida saludable y en sintonía con el Ser, con lo que cada persona es. El mayor éxito al que deberíamos aspirar es a ser la persona que queremos ser en el sentido más amplio, en toda nuestra expresión.

Lamentablemente hemos integrado la creencia de que el éxito solo son logros materiales y sociales, “premios” que podemos exhibir para mostrarle a los demás nuestra capacidad de llegar a ser “alguien” en la vida, independientemente de que personalmente nos estemos ignorando y anulando con el único fin de satisfacer nuestro ego.

El ÉXITO como satisfacción y evolución personal, que es como yo lo concibo, no tiene nada que ver con mostrar ni demostrar nada a nadie; simplemente consiste en conseguir cada día mis propios objetivos que son los que me llevan a mi meta final.

En este camino hay que recorrer 3 tramos para llegar al destino:

Reflexión

Decisión

Acción

Vamos a empezar por el primer paso, la Reflexión, es importante seguir el orden y los pasos sin expectativa de tiempo, solo trabajar en ello. Para reflexionar hay que parar, tomar distancia y ser consciente de nuestra vida, nuestras circunstancias y por supuesto de nosotros, saber dónde estamos es la manera de conseguir conocernos, conectar y dar respuesta a las cuestiones que marcarán la dirección a seguir.

Una vez asumida nuestra responsabilidad y con la atención y la energía enfocadas en nosotros empezamos a desarrollar las cuestiones que van a dar respuesta a la Reflexión:

1.- Aprende a aprender: es imprescindible admitir con honestidad que no sabemos tanto como creemos y tener la disposición de aprender, no de acumular conocimientos, si no de tener la capacidad y voluntad de poner en práctica lo aprendido.

2.- Qué quiero: una vez que nos conocemos y hemos conectado podemos definir de forma concreta qué queremos ser y hacer en nuestra vida, aquello que sintoniza con nosotros, con lo que somos y nos mantiene en nuestro centro.

3.- Qué siento: estar siempre atentos a nuestros sentimientos, confiar y dejarnos guiar por nuestro sentir porque ahí están todas las respuestas y es la manera de seguir siempre la dirección correcta.

4.- Hacia dónde voy: marcar el Rumbo de vida y tener siempre la atención enfocada en él, no permitas que nada ni nadie te haga perder el foco.

Este es el primer tramo que te llevará directo al ÉXITO, a ser la persona que quieres ser y a hacer lo que amas y te hace feliz.

 

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